CIEDE

La investigación como proceso necesario en la formación académica, se ve reflejado en tres ejes fundamentales cuyos protagonistas son el Estudiante, el Docente y la Facultad, ésta última representada en sus órganos decisorios.

La Facultad de Derecho y la investigación

El quehacer investigativo hace parte del plan de acción de la Facultad, teniendo en cuenta que el proceso de aprendizaje requiere estrategias alternativas que complementen la labor desarrollada en el aula de clase; la investigación es una de esas estrategias, pues permite, tanto la formación académica e integral del estudiante, como la concreción de la vocación humanística de la institución, ya que el conocimiento debe estar al servicio de la sociedad.

La Facultad promueve la conformación de los observatorios, como estrategia para afianzar la investigación formativa, por lo tanto, cada una de las áreas (penal, privado, público, laboral general e interdisciplinar), debe comprometerse con la presentación de proyectos para vincular estudiantes de manera voluntaria, creando estímulos para quienes participen, de manera que la actividad investigativa no se convierta en una carga más y por lo tanto en una sanción.

Por su parte el Centro de Investigaciones y Extensión (CIEDE), realza su función de asesorar y acompañar los diferentes procesos investigativos, facilitando el acceso a la información y creando vínculos institucionales fuertes con la Dirección de Investigaciones (DIN) y con Colciencias, para fortalecer la vocación investigadora de docentes y estudiantes y así asegurar la acreditación del programa.

Componentes Investigativos La investigación como proceso necesario en la formación académica, se ve reflejado en tres ejes fundamentales cuyos protagonistas son el Estudiante, el Docente y la Facultad, ésta última representada en sus órganos decisorios: La Facultad de Derecho y la investigación. El quehacer investigativo hace parte del plan de acción de la Facultad, teniendo en cuenta que el proceso de aprendizaje requiere estrategias alternativas que complementen la labor desarrollada en el aula de clase; la investigación es una de esas estrategias, pues permite, tanto la formación académica e integral del estudiante, como la concreción de la vocación humanística de la institución, ya que el conocimiento debe estar al servicio de la sociedad. La Facultad promueve la conformación de los observatorios, como estrategia para afianzar la investigación formativa, por lo tanto, cada una de las áreas (penal, privado, público, laboral general e interdisciplinar), debe comprometerse con la presentación de proyectos para vincular estudiantes de manera voluntaria, creando estímulos para quienes participen, de manera que la actividad investigativa no se convierta en una carga más y por lo tanto en una sanción.

Por su parte el Centro de Investigaciones y Extensión (CIEDE), realza su función de asesorar y acompañar los diferentes procesos investigativos, facilitando el acceso a la información y creando vínculos institucionales fuertes con la Dirección de Investigaciones (DIN) y con Colciencias, para fortalecer la vocación investigadora de docentes y estudiantes y así asegurar la acreditación del programa.

La vinculación de los nuevos docentes de la Facultad (planta, ocasionales y catedráticos), en cuyo desarrollo colaboran el Comité de Currículo y el Consejo de Facultad, debe tener en cuenta dentro de los componentes de selección, la vocación investigativa de los profesionales, dando especial importancia a aquellos perfiles que logren concentrar tanto la experiencia como el gusto por la investigación.

Finalmente, la Facultad se compromete a apropiar los recursos de todo orden para llevar a cabo la labor investigativa, con miras visibilizar el trabajo que realizan los docentes y estudiantes.

El estudiante y la investigación

El papel del estudiante en la investigación es un eje central del qué hacer académico, en el sentido de integrar así la formación teórico-práctica, y lograr un papel activo y trasformador de su región. Se busca crear un profesional con un sentido crítico que asuma con responsabilidad social los problemas y retos de su comunidad.

El estudiante con la guía de su tutor debe ser capaz de plantear líneas de investigación y desarrollar proyectos teniendo claro qué, porque y para qué lo hace, sin olvidar la meta que no es otra que el progreso social. Para lograr esto se debe partir de una motivación tal en el estudiante que sea el creador de nuevos planteamientos investigativos, igualmente el desarrollar habilidades, destrezas y competencias como las comunicativas, socio-expresivas y de tecnología, a fin de lograr un proceso integral de formación intelectual.

La práctica investigativa en el estudiante se concreta en plantear y delimitar un problema, estimular procesos cognoscitivos y de pensamiento, desarrollar capacidades de análisis y discusión argumentada, comprender y elaborar textos, respetar la diversidad y la diferencia, desarrollar la capacidad de experimentación e innovación, comprometerse y desarrollar sus acciones de forma ética, así como la responsabilidad en el manejo de resultados.

El estudiante debe ser capaz de hacer investigación, es decir, logrando autonomía en el desarrollo y consecución de las metas propuestas guiada por los miembros del grupo. Para ello requiere de la utilización de metodologías de investigación científica que permiten darle coherencia, sistematicidad y concreción al proceso.

Con el desarrollo de los procesos investigativos el estudiante indaga, argumenta, cuestiona, propone, crea y transforma, con resultados medibles en su entorno regional y local, formando un profesional competitivo y competente en nuevos escenarios.

El docente y la investigación

La estructuración curricular dentro de sus lineamientos supone la instauración de un objetivo, una metodología específica y una relación entre la docencia, la investigación y la extensión.

Es necesario referenciar el tipo de pedagogía que servirá como instrumento del trabajo académico, que hace parte de los lineamientos curriculares, señalando algunos criterios básicos que la conforman, de ahí que entender el proceso de aprendizaje como un manejo de conceptos y métodos básicos de la ciencia, dominio de principios; para así resolver situaciones y problemas nuevos en la sociedad actual, da prioridad a la tarea formativa antes que a la simple información.

La tarea primera de la Universidad es formar en la ciencia es decir prioriza una formación disciplinaria o científica. La escogencia por parte del estudiante de un área para especializarse, centra los esfuerzos en lo esencial.

La acción conjunta entre docentes y estudiantes consiguiendo que estos puedan participar como iguales al lado del maestro, surgiendo un trabajo autónomo y responsable de los estudiantes universitarios donde el interés se centre en el desarrollo de la capacidad de pensar, de resolver problemas.

Así la docencia es en sí misma un proceso de investigación. El docente investiga de manera permanente y sistemática, para llevar a la docencia el fruto de sus reflexiones. El alumno, asume el proceso de aprendizaje como un proceso de investigación, donde el docente es orientador, por su mayor experiencia y no como alguien que el trasmite el conocimiento, así, la investigación es un ejercicio compartido entre docentes y estudiantes.

La docencia no puede separase del trabajo de investigación, como tampoco aquella de la extensión, que alimenta el trabajo docente. La investigación debe ser entendida como el trabajo de docentes y estudiantes (aprendizaje basado en la investigación, la docencia investigativa).

La investigación realizada en los centros de investigación universitarios, es la base del sistema educativo, generando desarrollo para el país y creando una verdadera comunidad académica.

De la solidez de la investigación y la docencia se facilita definir concretamente la extensión que goza de un carácter más ético-formativo que estrictamente académico, con mayor razón cuando se relaciona directamente con el entorno.